Tsukoi
Toda buena historia tiene muchas interpretaciones y esta botella es una de ellas. Cuenta la leyenda que este elixir emanaba de uno de los manantiales de un templo budista en el suroeste de las montañas del Tíbet, donde los peces koi se transformaban en dragones y volaban hacia la luna. Cada año, los monjes llenaban sus botellas de elixir para saciar su sed. Lo llamaron Tsukoi, la odisea lunar de los koi.
El planteamiento del diseño de la etiqueta, sobre todo se basó en la tipografía. Dando esa temática japonesa acompañado de un koi, el pez que simboliza la prosperidad y la buena suerte en su cultura. El tamaño de la botella sería de 750ml.
¿Qué aportamos?
No solo se planteó el diseño del etiquetado. Además, se diseñó una caja premium en la que se incluiría productos para poder disfrutar del whisky de la mejor manera posible. Constaría de una botella, dos vasos y varios posavasos.